Cómo redimensiona esta herramienta
Al soltar la foto, se decodifica en el navegador y se dibuja sobre un lienzo con las dimensiones que marques. El ancho y el alto salen rellenos con las medidas originales, así que si solo cambias uno de los dos valores con la casilla de proporción activada, el otro se recalcula solo para que la imagen no se deforme. El archivo resultante se descarga en el mismo formato que subiste, con una excepción: los WebP se descargan como PNG por compatibilidad.
Detalles que conviene conocer:
- Puedes escribir cualquier tamaño, desde 1 píxel hasta varios miles. No hay límite fijo en el código; el tope real es la memoria del navegador con imágenes muy grandes.
- Los metadatos desaparecen. Al redibujar se pierden los datos EXIF, incluido el GPS.
- El reescalado es directo. El navegador aplica su interpolación estándar en un solo paso. Para reducir a la mitad o menos, el resultado es limpio; no hay opciones de suavizado ni de enfoque posteriores.
Reducir y ampliar no son la misma operación
Reducir casi siempre va bien: al tener menos píxeles, el navegador promedia y el resultado en pantalla se ve nítido. Solo en reducciones muy agresivas (por ejemplo, de 6000 px a 200 px) los detalles finos como texto pueden quedar pobres; si te pasa, reduce en dos pasos, pasando por un tamaño intermedio.
Ampliar hay que hacerlo con expectativas correctas: la herramienta no inventa detalle, interpola los píxeles que ya existen. Una foto de 800 × 600 puesta a 2400 × 1800 ocupará más y se verá más grande, pero igual de borrosa que vista con zoom. Si el objetivo es imprimir en grande o leer un texto pequeño que no existe en la foto, ampliar no lo soluciona.
Qué tamaño usar en cada destino
Estas cifras son los valores que las plataformas aceptan de forma estable; las especificaciones concretas cambian de vez en cuando, así que si un formulario te da un número exacto, manda siempre ese.
Reducir píxeles también reduce el peso
El peso no baja de forma lineal: lo que cuenta es la superficie. Reducir el ancho y el alto a la mitad deja la imagen con una cuarta parte de píxeles, y el archivo suele acabar entre un 65 % y un 80 % más ligero. De 4000 px a 2000 px es la jugada típica para una foto de tienda: sigue viéndose perfecta en cualquier pantalla y pesa una fracción.
Si después de redimensionar el archivo sigue pesando más de lo que necesitas, el siguiente paso es la calidad: pásalo por el compresor de imágenes con la calidad en 80. Y si lo que quieres es el tamaño exacto de un preset concreto, aplícalo aquí y remata el peso después.
Evitar que la foto se deforme
La deformación aparece cuando el ancho y el alto no guardan la proporción original: la imagen se estira o se aplasta para llenar el lienzo. Dos precauciones lo evitan:
- Deja activada «Mantener proporción» y cambia solo el ancho o solo el alto: el otro valor se ajusta solo.
- Cuidado con los presets. Aplican el tamaño exacto del botón (1080 × 1080, 1200 × 630…). Si tu foto no tiene esa misma proporción, quedará estirada para encajar. Son útiles cuando la proporción ya coincide o cuando vas a recortar después; si no, escribe tú las medidas con la proporción bloqueada.
Si algo no funciona
- El PNG descargado pesa muchísimo. Normal: el PNG no comprime bien las fotografías. Si subiste un WebP, recuerda que aquí se descarga como PNG; convierte después a JPG o WebP con el conversor de formato.
- La imagen sale deformada. Se aplicó un preset con proporción distinta a la de la foto, o se desactivó «Mantener proporción». Recarga la imagen y escribe tú las medidas.
- No se abre la foto del móvil. Suele ser HEIC; los navegadores de escritorio no lo decodifican. Convierte a JPG en el propio teléfono antes de subir.
- Se queda colgado con una foto gigante. Imágenes de decenas de megabytes agotan la memoria del navegador, sobre todo en móvil. Trabaja con una copia más pequeña.
Privacidad
La imagen se procesa entera dentro del navegador: no se sube a ningún servidor ni queda copia en ninguna parte. Puedes comprobarlo con la pestaña Red de las herramientas de desarrollo. Como efecto secundario, el archivo descargado ya no lleva los datos EXIF del original: cámara, fecha y ubicación desaparecen, algo útil antes de publicar fotos en anuncios o plataformas públicas.