Cómo se aplica la marca de agua
La herramienta dibuja tu texto sobre la imagen en el propio navegador: la foto se reproduce en un lienzo del tamaño original y encima se pinta el texto en blanco, con una sombra oscura sutil que lo separa del fondo. Cada cambio que haces — texto, tamaño, opacidad o esquina — vuelve a dibujar la vista previa al instante, así que lo que ves es exactamente lo que descargas.
Tres detalles técnicos útiles:
- La imagen no se reduce. El resultado mantiene los píxeles del original; la marca se dibuja encima a resolución completa.
- El texto es blanco en negrita con sombra. Funciona sobre casi cualquier fondo porque la sombra oscura da contraste incluso sobre cielos claros, aunque en fondos muy blancos conviene bajar un poco la opacidad para que no desaparezca.
- Se descarga en PNG. El archivo de salida es PNG aunque la entrada fuera JPG o WebP.
Los cuatro controles
El tamaño de fuente, en píxeles reales
El deslizador marca píxeles absolutos, no un porcentaje de la imagen: 36 px es un tamaño correcto para una foto de 1200 px de ancho, pero casi invisible en una foto de móvil de 4000 px. Una regla que funciona bien es que el texto ocupe entre un 3 % y un 5 % del ancho de la imagen:
Si la marca te parece pequeña en la vista previa, no la agrandes hasta el infinito: reduce primero la imagen con el redimensionador y aplica después la marca sobre el tamaño final.
Opacidad y posición que funcionan
Para proteger sin arruinar la foto, la combinación habitual es opacidad entre 0,35 y 0,5 en una esquina inferior. Se ve con claridad quién es el autor, pero no roba la atención. Bajar de 0,3 la hace tan discreta que un recorte o un filtro la eliminan con facilidad; subir de 0,7 convierte la foto en un cartel.
Sobre la esquina: la inferior derecha es la convención y la menos molesta para composiciones donde el sujeto está centrado. Si tu foto tiene el interés en esa esquina (un logo del producto, por ejemplo), usa la opuesta. Lo que no ofrece esta herramienta es la marca en el centro o en mosaico por toda la imagen, que es la opción más disuasoria frente a recortes — si la necesitas, hay que hacerlo con un editor completo —.
Qué protección ofrece (y qué no)
Ser honesto con esto evita disgustos: una marca de agua disuade del uso casual, pero no blinda la imagen. Quien quiera Quitarla puede recortar la esquina, clonar la zona o, con empeño, retocarla. Lo que sí consigue de forma práctica es que el uso no autorizado lleve tu nombre encima — mal para quien roba, bueno para ti —. Dos hábitos que valen más que cualquier marca: publica siempre versiones reducidas (1600 px sobran para web) y guarda los originales a resolución completa en privado.
Un matiz técnico: al procesar aquí, la imagen final pierde los metadatos EXIF del original —cámara, fecha y GPS—, y la marca de agua va incrustada en los píxeles, no como metadato. No hay ninguna etiqueta oculta que la registre: lo que ves es lo que hay.
Si algo no funciona
- El texto no se ve. Fondo muy claro y opacidad baja. Sube la opacidad a 0,5 o cambia de esquina: la sombra ayuda, pero sobre un cielo blanco puro conviene que la marca sea más densa.
- La marca sale diminuta. El tamaño está en píxeles absolutos: en fotos de móvil de 4000 px, 36 px es casi un punto. Súbelo a 130 o más.
- Quiero poner mi logo, no texto. Esta herramienta solo dibuja texto. Para un logo sobre la foto hace falta un editor con capas.
- El PNG final pesa mucho. Es lo esperable: PNG no comprime bien las fotos. Pasa el resultado por el compresor o conviértelo a JPG con el conversor.
- Tengo cincuenta fotos y no quiero hacerlas una a una. Este procesador trabaja con una imagen por vez; el procesador por lotes comprime y redimensiona en masa, pero no añade marcas de agua.
Privacidad
La foto con marca se genera en tu navegador: no hay subida ni servidor. El texto que escribas y la imagen se quedan en tu dispositivo, y puedes verificarlo en la pestaña Red de las herramientas de desarrollo, donde no aparecerá ninguna petición con tu foto.